Escalada del conflicto EE.UU.-Irán eleva la presión sobre el mercado petrolero mundial y amenaza con nuevos impactos económicos
La reanudación de intercambios de ataques entre Estados Unidos e Irán en los últimos días ha vuelto a tensar el mercado energético global. El crudo Brent se mantiene en niveles elevados, con cotizaciones cercanas a los 87-90 dólares por barril al cierre de julio, tras haber superado los 100 dólares a mediados de mes. Esta volatilidad refleja el temor a interrupciones prolongadas en el Estrecho de Ormuz, por donde normalmente transita cerca del 20 % del petróleo mundial.
El conflicto, que ya acumula varios meses de hostilidades intermitentes, ha provocado una de las mayores disrupciones de suministro de la historia reciente del mercado petrolero. Las reservas estratégicas de varios países, incluida la Reserva Estratégica de Petróleo de Estados Unidos, se encuentran en niveles históricamente bajos. Analistas advierten que, si las tensiones se prolongan, el barril podría alcanzar los 120 dólares o más hacia el último trimestre del año.
Principales impactos económicos
- Precios de combustibles: En Estados Unidos, la gasolina se mantiene por encima de los 4 dólares por galón y el diésel supera los 5 dólares. En Europa y Asia, los márgenes de refinación se han disparado, encareciendo el diésel, el combustible de aviación y otros derivados.
- Inflación y crecimiento: El Fondo Monetario Internacional ha alertado de que una nueva intensificación del conflicto podría elevar la inflación global y reducir el crecimiento económico mundial. Estimaciones previas del organismo apuntan a un aumento de precios energéticos de alrededor del 25 % respecto a niveles preconflicto.
- Comercio y costos logísticos: Los fletes y los seguros marítimos se han encarecido de forma notable. El bloqueo parcial o las amenazas en el Estrecho de Ormuz, sumadas a riesgos en otras rutas como el Mar Rojo, elevan los costos de transporte y afectan a las cadenas de suministro globales.
- Reservas agotadas: La liberación masiva de reservas estratégicas en meses anteriores ha dejado a los mercados con menos colchón ante nuevos shocks. Cada mes adicional de disrupción podría añadir entre 7 y 8 dólares al precio del barril, según proyecciones de bancos de inversión.
Expertos del sector coinciden en que la incertidumbre geopolítica mantiene una prima de riesgo elevada. Aunque algunos escenarios contemplan una estabilización si se logra una tregua efectiva, la mayoría de los analistas advierte que los precios se mantendrán altos durante el resto de 2026, con efectos directos en el bolsillo de los consumidores y en las economías importadoras de energía.
UV/22 Noticias continuará monitoreando la evolución del conflicto y sus repercusiones en los mercados energéticos.
Por Edgar Palala Corresponsal UV/22 Noticias y Radios en Línea


