*»Hay lugares de dolor y de prueba que a veces llamamos desiertos… pero Dios los convierte en el Valle de Acor, la puerta de la esperanza.
A lo largo de la vida, todos hemos luchado contra cadenas que intentan atarnos: el peso del pasado, los impulsos de la carne, el miedo al rechazo y la lepra silenciosa del pecado que aísla el alma. Pero la historia no termina en el aislamiento.
Mateo capítulo 8 nos recuerda que hubo un hombre leproso que venció el temor, frenó sus impulsos y se arrodilló ante el Maestro. Y en ese instante, en medio de la multitud y del juicio de los hombres, ocurrió lo imposible. Jesús no solo lo miró con compasión, sino que extendió Su mano, lo tocó —rompiendo toda regla humana— y le dijo con amor y autoridad absoluta: ‘Quiero; sé limpio’.*
Desde el Valle de Acor, para honra y gloria de Su nombre, te presentamos nuestra cuarta producción: Toque de Libertad.»

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