
F/ MONICA -Por – Douglas Farah, Americas Quarterly
Nayib Bukele ha afianzado su poder mediante polémicos pactos con Washington, en un contexto de estabilidad en seguridad, pero creciente fragilidad económica. Aunque logró una histórica reducción en la tasa de homicidios, la pobreza y la deuda pública han aumentado, mientras su apuesta por el Bitcoin no ha rendido frutos.
En este escenario, ha negociado con EE. UU. la aceptación de migrantes criminales y repatriación de líderes pandilleros por intereses políticos, generando inquietudes legales y diplomáticas. Sin expectativas de recibir cooperación estadounidense —tras los recortes a la ayuda y el endurecimiento de deportaciones— y con una caída prevista en remesas (que representaron el 24 % del PIB en 2023), Bukele explora vínculos con China, que ha financiado obras emblemáticas como la Biblioteca y el Estadio Nacional.
El Salvador está apostando por la minería metálica tras revertir su prohibición, pese a la fuerte oposición social y ambiental que podría erosionar su respaldo interno.
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