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La izquierda que devora a sus hijos: el espejo de Semilla en España

Rafael P. Palomo
La izquierda que devora a sus hijos: el espejo de Semilla en España

Antes del partido Movimiento Semilla, hubo en España un partido formado por universitarios, que instrumentalizó la indignación ciudadana con la corrupción para hacerse con el poder: Podemos.
  • Podemos dividió a la sociedad entre “la casta” —una suerte pacto de corruptos a la española— y la anticasta: ellos, convenientemente. Sin embargo, al tocar poder, Podemos actuó como la casta que decía combatir, deslegitimándose socialmente, hasta el punto de su virtual desaparición en las recientes elecciones de julio.
  • Con el tiempo, los comunistas liderados por Pablo Iglesias purgaron a los socialdemócratas de Íñigo Errejón del partido, al igual que la revolución bolchevique de Lenin desplazó al moderado Kérenski. La historia política no se repite, pero rima.
 
Hemeroteca (I). En 2014, mientras en Guatemala “La Línea” todavía operaba en secreto, en España nacía un movimiento político que buscaba apelar a la juventud, bajo la consigna de “convertir la indignación, en cambio, político”.
  • Ese mismo año, en Guatemala, se empezaba a formar un grupo que se transformaría en el partido Movimiento Semilla. Ambos, conformados por una izquierda burguesa y metropolitana, lejanos en su día a día de los principios socialistas que defienden.
  • La molestia con la política de la Unión Europea impulsó la creación de Podemos, mientras que la indignación con el caso “La Línea” propició la formación de Semilla.
 
Hemeroteca (II). Podemos llegó al poder por primera vez en 2015. Un año después de su génesis, el partido de Pablo Iglesias había conseguido ya un 20.66 % de los votos y 69 escaños en el Congreso de los Diputados.
  • El éxito de Podemos coincidió con la fase de formación de Semilla, para quien fue una inspiración a la hora de fundar un partido socialdemócrata que atacara lo que, para ellos, eran los problemas más grandes del país.
  • En 2016 se formó la coalición Unidos-Podemos, que llevó al partido de Iglesias a su punto máximo, ganando 71 escaños y obteniendo un 21.1 % de los votos.
  • Para 2018, Semilla ya se había inscrito como partido político y Podemos empezaba su decadencia. En las elecciones de 2019, Podemos pasó a conseguir solo un 12.97 % de los votos y 35 escaños. El proyecto estaba en caída libre.
 
Entre líneas. Para Podemos, pasar de ser oposición a tener una cuota de poder fue, al mismo tiempo, una victoria y el inicio de su eventual ruina. Las pugnas internas y la contradicción con su mensaje original le llevó al fracaso que actualmente es, fruto de un proyecto nacido por sentimientos de indignación y no una visión clara de lo que se quería construir.
  • Las facciones internas del partido lo terminaron dividiendo entre sus fundadores. La facción más radical del partido se alineó con Iglesias; mientras que, la facción socialdemócrata apoyó a Errejón.
  • La pugna entre los radicales y moderados la ganaron los radicales, evidencia de la fuerza de los extremos. Íñigo Errejón abandonó Podemos y fundó el partido Más Madrid, ahora llamado Más País. El proyecto socialdemócrata se convirtió en un proyecto socialista condenado a fracasar.
  • Semilla no es ajena a esta situación. Moderados, como Bernardo Arévalo, y figuras más radicales, como Samuel Pérez, han convivido desde el rol de oposición, pero las cosas pueden cambiar en caso de llegar al poder.
 
Del dicho al hecho. Podemos traicionó a su electorado. Al llegar a posiciones de poder adoptaron las prácticas que tanto criticaban de sus contrincantes.
  • En un tuit de 2012, Pablo Iglesias criticaba al entonces ministro de Economía por comprarse un apartamento de lujo, cuestionando: “¿Entregarías la política económica del país a quien se gasta 600.000 € en un ático de lujo?”.
  • Sin embargo, en 2018, al llegar al poder, Pablo Iglesias y su pareja, Irene Montero, compraron un chalé en la sierra de Madrid por exactamente ese mismo valor.  Se convirtió, así, en el “Marqués de Galapagar”.
  • Podemos criticaba “La Casta”, pero al tener la capacidad de serlo, ellos mismos se convirtieron en esa Casta. El mismo rumbo que toman todos los partidos políticos al llegar al poder.
 
Final de una era. El fracaso de Podemos se explica a través de la Ley de Hierro de la Oligarquía, de Robert Michels, que explica que todo partido es por naturaleza oligárquico y que, aunque sus líderes, en un principio respeten la voluntad popular y se pinten como democráticos, al tener poder, lo concentran, se aferran a este y traicionan sus principios.
  • La debacle electoral de Podemos del 23 de julio, en contraste con su éxito inicial, puede ser una predicción del futuro de Semilla. Las similitudes con Podemos, desde su génesis, su ideología y sus divisiones internas, le dan a Semilla un espejo para mirarse.
  • Ambos partidos nacieron de sentimientos pasionales y un supuesto enemigo común: la corrupción. Sin embargo, la falta de cohesión ideológica y los vicios del poder suponen un reto para la supervivencia de los dos proyectos.
  • Al alcanzar el poder, la izquierda progresista se representa por la metáfora pintada por Goya: Saturno devorando a sus hijos. Podemos puede ser una visión del futuro de Semilla; en sus manos está reconocerlo o condenarse a vivirlo en carne propia.
Purga militar en Corea del Norte tras un fallo naval frente a Kim Jong-un
DEF
@defrevista
 Purga militar en Corea del Norte tras un fallo naval frente a Kim Jong-un Un destructor se hundió durante su botadura y desató la furia del líder norcoreano, que calificó el hecho como “un acto criminal intolerable”. La respuesta fue inmediata: destituciones, detenciones y una cúpula militar renovada, en medio de crecientes tensiones internas y nuevas acusaciones contra Estados Unidos. 

“Raíces” reconfigura el oficialismo: discurso común, pero con fisuras amenazantes

Por Ana González / Republica gt

Aunque insisten en que continúan cohesionados como bloque dentro del Congreso, resulta difícil pensar que la creación de la nueva agrupación —Raíces—, liderada por Samuel Pérez, no tendrá repercusiones en el corto plazo. Es evidente que no comparten la misma visión política que los unía al asumir como diputados oficialistas.
 
Por qué importa. Desde el 14 de enero de 2024, el oficialismo ha registrado pocas victorias políticas. La inexperiencia de algunos de sus integrantes, sumada a resoluciones judiciales que los dejaron como diputados independientes, lo que les impidió optar a cargos en la Junta Directiva y a comisiones importantes, ha limitado su capacidad de acción legislativa.
  • No obstante, las diferencias entre los diputados que apuestan por una nueva plataforma con miras a 2027 a través de “Raíces” y aquellos que buscan revitalizar la agrupación original podrían hacerse más evidentes con el paso del tiempo.
  • Actualmente, el Congreso está en receso parlamentario, enfocado en el trabajo en comisiones, pero será en agosto —al reanudar las sesiones en el hemiciclo— cuando se pondrá a prueba cómo gestionan esas diferencias internas.
  • Ayer, Samuel Pérez y algunos de sus compañeros de la nueva agrupación, participaron en la presentación de una iniciativa de ley liderada por Duvalier Castañón, quien forma parte del grupo cercano al ministro de Desarrollo, Abelardo Pinto. La escena reflejó un claro intento por mostrar unidad dentro del bloque.
 
Voces. Pérez, secretario general del grupo promotor de la nueva agrupación política “Raíces”, fue consultado por los medios de comunicación sobre la cohesión del bloque oficialista. Aseguró que los 23 votos continuarán votando en la misma línea.
  • “Nosotros mantenemos la bancada de 23 diputados y así vamos a seguir trabajando, independientemente de las decisiones sobre el futuro del grupo político”, declaró.
  • El congresista aseguró que seguirán enfocados en la fiscalización y en acompañar gestiones en diversos municipios.
  • No obstante, temas clave como la discusión del presupuesto general 2026 comienzan a perfilarse como verdaderas pruebas de fuego para la cohesión del bloque. Las tensiones internas podrían traducirse en una menor capacidad de impulsar o defender las prioridades de la administración de Bernardo Arévalo.
 
En conclusión. El oficialismo enfrenta un nuevo desafío interno que podría tener un costo político significativo si las divisiones continúan profundizándose.
  • Aunque el discurso público insiste en la unidad del bloque y apoyo a la gestión del mandatario, la creación de “Raíces” evidencia fracturas que podrían debilitar su capacidad de negociación, articulación y proyección electoral.
  • A medida que se acerquen decisiones clave —como la discusión del presupuesto 2026—, estas tensiones internas podrían traducirse en votos divididos y pérdida de influencia tanto dentro del Congreso como ante la ciudadanía.
  • El segundo período ordinario de sesiones podría ser determinante para observar si logran tener una colaboración funcionar o si el proyecto político que los unió termina fragmentado. De llegar a este punto no solo estaría en riesgo la cohesión del grupo, sino también la capacidad del Ejecutivo para avanzar en su agenda y responder a las demandas ciudadanas con efectividad.